El espacio de la Memoria permanece atrapado en los rincones de nuestro silencio, de nuestra soledad, sin que el olvido pueda desdibujar para siempre los recuerdos que, de manera inexplicable, perduran aferrados en sus calles, en sus casas, en sus aromas, en sus escondites, en sus miradas, en sus vacíos... y, en ocasiones, en la nada... Bárbara Palomares Sánchez.

IMAGEN DE LA SEMANA

IMAGEN DE LA SEMANA
Antigua Fábrica de Cervezas El Águila (Madrid) Actualmente Archivo Histórico Regional de la Comunidad de Madrid

domingo, 7 de abril de 2013

CALZADAS ROMANAS: CONSTRUCCIÓN, INFRAESTRUCTURAS E ITINERARIOS…


                He disfrutado considerablemente preparando este post a la par que he aprendido algunos datos nuevos que desconocía, en realidad disfruto bastante trabajando los post porque me ayudan a estar en constante aprendizaje y mejorar la comunicación para con los lectores; pero tratar el tema de Roma…, siempre es atractivo.

                Hoy quiero compartir con ustedes este post sobre la construcción de las calzadas romanas y todas las infraestructuras que se creaban en torno a estos caminos que recorrían el Imperio y que permitían las comunicaciones y las relaciones comerciales…, entre otras muchas funciones, también hablaremos de los famosos itinerarios creados como mecanismo de control sobre las rutas que unían las calzadas y, como función de “guía” para viajeros…

                Sin más dilación, comenzamos esta aventura y nos adentramos en las entrañas de la construcción de una calzada romana.

Tramo madrileño de la calzada romana de la Fuenfría más próximo al puerto de mismo nombre.
Al fondo se ve el valle de la Fuenfría.

                La calzada romana era la red viaria o de caminos utilizados por el Imperio Romano para la vertebración de su territorio. Esta gran red viaria fue utilizada por el ejército ya que les permitía una ágil y rápida movilidad, también era la red comercial por donde discurrían las mercancías por todo el Imperio, facilitando el flujo de productos que estaban en estrecha relación con la red portuaria y, fue una importante red para la difusión de la cultura romana por todo el Imperio proporcionando que, la romanización llegara a todos los lugares bajo dominio romano.

                A la hora de construir una calzada romana, lo primero que se tenía que determinar era el trazado de la ruta, la delimitación de la misma estaba asignada a los mensores romanos, personas que tenía la función que actualmente desempeña un topógrafo.

                Estos mensores se valían de diversos instrumentos que les permitían el replanteo de las calzadas y alinearlas lo más posible ya que se procuraba que el trazado fuera lo más recto posible. Sorteaban siempre las zonas inundables o próximas a los ríos así evitaban que la calzada se inundara e impidiera el paso del comercio, el viaje o los ejércitos.

                Uno de esos instrumentos era la dioptra, instrumento compuesto de dos limbos graduados, uno vertical y otro horizontal.

                Cuando era necesario que la calzada cruzara un río, ésta lo hacía utilizando los puentes ya construidos adaptando parte del trazado de la calzada al propio puente. Cuando era necesario diseñar un trazado con curvas, la calzada se ensanchaba en la curva para permitir que los carros pudieran girar sin problema de espacio.

Red viaria (Italia)


                Una vez tomadas todas las medidas, los mensores señalaban la ruta por medio de hitos y se comenzaba la construcción de la misam, preparando el trazado con la tala de aquellos árboles que entorpecieran el camino.

                Para construir una calzada romana se llevaban a cabo varias fases bien diferenciadas que comenzaban con:

-          Deforestación del área donde estaba proyectada la calzada.

-          Explanación: consistía en el allanamiento del firme o del terreno.


-          Delimitación del Firme: Se delimitaba la anchura de la calzada mediante la construcción de dos bordillos que delimitaba la anchura y recorrían toda la longitud de la calzada.

-          Cimentación: En el espacio comprendido entre los bordillos, lo que será la calzada propiamente dicha, se extendía piedra en bruto, denominada Herisson, creándose una capa sólida y resistente para poder soportar el peso que por ella iba a discurrir (tropas militares, carros de mercancías…) esta capa de piedras en bruto evitaba que la calzada sufriera daños o grietas que tuvieran que estar reparándose con frecuencia.


-          Capas Intermedias: Sobre la capa de cimentación se extendían un relleno de arena o grava, en una o varias capas que iban disminuyendo su grosor según se ascendía a la capa más superficial. Después de cada relleno se procedía al apisonado de cada una de las capas de relleno de arena o grava.

-          Capa de Rodadura: Era el revestimiento final de la superficie de la calzada preferiblemente utilizando cantos rodados apisonados mezclados con arenas, para forma la capa de rodadura. Se utilizaban también materiales de grano fino como zahorras (áridos no triturados) o jabre (arena natural de granito). Este tipo de rodadura permitía una suave circulación lo que suponía un ahorro al evitar perjuicios o daños en las ruedas de carros de mercancías o en los herrajes de los caballos y carros de combate utilizados por el ejército. En las ciudades o vías importantes, las calzadas se adoquinaban o se disponían piedras talladas de forma regular.


Construcción de una calzada romana. Fuente: www.kalipedia.com

Tres eran los tipos de calzadas en los que se dividía la red viaria romana, tipos establecidos en función de la relevancia o importancia de la calzada:

-          Vías Públicas (Viae Publicae): Eran las principales arterias del Imperio romano, éstas unían las principales ciudades del Imperio y eran las mejor ejecutadas en cuanto a su construcción, pero ello implicaba también mayores costes, por lo tanto el Estado, quien financiaba las obras, se ayudaba de la contribución de los ciudadanos por medio del pago de un impuesto a la ciudad la cual retribuía al Estado para financiar la calzada, también los propietarios afectados porque la calzada atravesara sus terrenos o estuviera muy próxima al mismo debían abonar al Estado la contribución ya que se también eran beneficiarios directos de las ventajas y prosperidad que la calzada proporcionaba. La gestión de las calzadas estaba dirigida por el curator viarum, un funcionario del Estado encargado que la ejecución de la obra se llevara a cabo según el proyecto y también de la conservación y reparación de la misma. Estas vías recibían también el nombre de Vías Pretorianas, Consulares o Militares. Una de las Vías Públicas más conocidas es la Vía Apia que unía Roma con Brindisi.

-          Vías Vecinales (Viae Vicinale): Eran vías de carácter público pero secundarias, partían de red de vías públicas y, su función era la de unir los diferentes Vicis, un Vicus era un pueblo relativamente grande, en una región. Estas calzadas constituían la mayor parte de la red viaria del Imperio romano.


-          Vías Privadas (Viae Privatae): Eran vías de carácter exclusivamente privado que unían las principales propiedades o villae, con las vías públicas o vecinales. Estas calzadas estaban financiadas en su totalidad por el propietario quien era el único que tenía derecho a su uso y disfrute.

En muchas ocasiones, las calzadas tenía que atravesar lugares de difícil acceso, como ríos, por ello construían puentes, como apuntábamos al principio de este post pero, también se veían situaciones complejas teniendo que practicar obras de ingeniería de gran dificultad como por ejemplo: los vados; en ocasiones las vías tenía que atravesar vados (zonas de los ríos por donde se puede cruzar sin necesidad de construir un puente), para atravesarlos se empedraba la zona con piedras trabajadas con cal, con el apoyo de vigas de madera aunque, las últimas excavaciones arqueológicas han puesto de manifiesto que también existía pasos de vados de mayor complejidad empleando para su construcción grandes bloques de piedra y un muro de sostén, con una parte más baja que canalizaba el agua y otra superior que permitía el paso de los viandantes.

Vía Apia (Roma-Brindisi) una de las vías públicas más conocidas.

Otra de las prácticas que se tenía que desempeñar en la realización de una calzada cuando ésta tenía que atravesar zonas montañosas y por el terreno no podía seguir el trazado rectilíneo proyectado era, la realización de túneles que permitieran seguir el trazado en línea recta lo máximo posible. Los romanos dominaban a la perfección las técnicas de construcción de túneles que aplicaron con corrección a la hora de “cumplir” con el itinerario proyectado para la calzada.

Para ello, perforaba la montaña y, en el lado que había más riesgo de derrumbe se disponía una serie de tableros para sostener esa parte de la montaña perforada y se construían muros de contención, haciendo del túnel un espacio completamente seguro para su tránsito.

Al igual que en la actualidad, las calzadas estaban marcadas por hitos, denominados Piedras Miliares que delimitaban las distancias entre hitos. Se ubicaban en los bordes de las calzadas de las vías públicas y vecinales con el fin de que los viajeros y transeúntes pudieran ubicarse en el punto donde se encontraban y supieran “el kilómetro” donde se hallaban para determinar la distancia y el tiempo que les quedaba por recorrer.

                Se denominaban Piedras Miliares porque solían colocarse cada milla, aunque esto no era exactamente así, ya que en realidad lo que marcaban era la distancia hasta el siguiente hito y no siempre coincidían cada milla.

Hito o Piedra Miliar.


                En torno a las calzadas se levantó una serie de alojamientos para dar cobijo y comida al viajero, estos alojamientos estaban divididos en diferentes categorías según la importancia del mismo.

                Los primeros que reseñamos son los Mutatio, eran paradas que servían para descansar y prestar servicio a los animales empleados como transporte. En ellas se cambiaban los caballos para tomar otros de refresco mientras se aprovechaba también para reparar los vehículos o carros dañados durante el viaje. También el viajero podía encontrar medicinas y veterinarios para sus animales.

Después estaban las Caupona, eran como postas donde el viajero podía descansar, dormir, comer y esparcirse para relajarse después del agotamiento del viaje. Estos alojamientos estaban destinados a personas de pocos recursos económicos, aunque había cauponas de lujo (como las de la antigua Grecia), pero eran las menos.  La Caupona estaba regentada por el Caupo.

                Cada tres o cinco Mutatio existía una Mansio; las Mansio, nombre que deriva del latín manere, significa “lugar donde pasar la noche durante un viaje”,  eran paradas obligatorias para personas de grandes recursos económicos que hacían sus viajes a las principales ciudades del Imperio, por tanto, estaban ubicadas en las vías públicas. Eran mantenidas por el Estado romano. Con el tiempo, estas mansio también alojaron a todo tipo de viajeros.

Las Mansió disponían de espacios para recepción, baños termales, habitaciones, comedor, la cocina con su horno y su fragua, así como el granero y los establos.

Planta de una Mansio romana.

Las Tabernas ubicadas en las calzadas eran alojamientos de algo más calidad que las Cauponas, y servían como alojamiento a los viajeros que tenían mayores recursos económicos.

Uno de los servicios que se desarrollaron y agilizaron en torno a las calzadas romanas fue el servicio postal de Imperio romano, denominado Cursus Publicus, que facilitaba las comunicaciones y mensajería entre los ejércitos y el Emperador de forma rápida pudiendo adoptar las medidas más adecuadas gracias a la agilidad y la rapidez con la que llegaban las noticias.

Tampoco se descuidaba el espíritu durante el viaje con la existencia durante todo el trayecto de la calzada de capillas, templos denominados fanum, para adorar a las deidades, principalmente al Dios Mercurio, dios del comercio y de los viajeros, a Diana, diosa guardiana de las carreteras, y a las deidades locales. Junto a estos templos se erigieron mausoleos y trofeos para gloria de personalidades importantes en el Imperio o para gloria del propio emperador.

Otro de los grandes avances surgidos en torno a las calzadas romanas fue la publicación de itinerarios que servían para tener un control de las rutas del Imperio. En ellas se señalaban los alojamientos, las piedras miliarias y localizar todos los núcleos de población.

Mausoleo de Glanum.

                A parte de servir como guía al viajero, eran un perfecto instrumento de control para el cobro de impuestos por el Estado romano. Uno de los más famosos fue el Itinerario Antonino.

Red viaria romana en la Península Ibérica según el Itinerario Antonino.


                Este breve pero intenso recorrido por todo cuando conllevaba la construcción de una calzada romana y, los avances que supuso en la estrategia comercial, militar y cultural, nos pone de manifiesto nuevamente, cuanto debemos al Imperio romano…


6 comentarios:

Herodoto dijo...

Un placer leerte. Una muy buena exposición, deteniéndote en detalles constructivos pero de una forma muy amena y sencilla. Viniendo del mundo de la construcción (aparejador) siempre es un placer leer sobre la historia de las técnicas constructivas. Sin duda, los romanos ante todo eran ingenieros y gracias a ello pudieron construir ese gran imperio. Siempre lo he distinguido de los griegos en que estos los considero más escultóricos, incluso cuando realizaban templos creo que eran algo más relacionado con la plasticidad que con la arquitectura. En cambio los romanos ahí nos dejaron sus grandes puentes, vías, acueductos, incluso esa arquitectura de vanguardia que aún queda en Roma.
Recuerdo que la provincia de Alicante pasaba la "vía augusta", si no me equivoco. Investigaré por si es posible encontrar restos de la calzada. Un placer pasar por este blog. Una delicia. Siempre me despierta la curiosidad.

E-ditaBlog dijo...

Muchísimas Gracias!! Siempre es un placer saber que el trabajo elaborado en estos post es interesante para los lectores!! Muchas Gracias!!!

Debemos mucho a la antigua Roma, mucho más de lo que nos creemos..., efectivamente, los griegos eran "escultores de arquitectura", esculpían sus templos..., recuerdo un libro que leí hace mucho tiempo, estudiando la carrera, del autor Bruno Zevi "Saber ver la arquitectura" que, precisamente en un capítulo del libro, planteaba esta cuestión sobre los griegos; yo comparto con usted esa misma idea: los griegos eran "escultores de arquitectura".

Me alegro que le guste el Blog, es un placer!

Seguiré trabajando para compartir mi forma de comprender y ver la historia y el arte!!

Yo soy una apasionada de las técnicas constructivas, suelo dedicar varios post ellas porque pienso que para entender y valorar esa obra es fundamental saber cómo se hizo...; también suelo dedicar un espacio a las técnicas de restauración, aunque son post un poquito más áridos creo que es importante dar a conocer cómo los monumentos nos han sido legados y los esfuerzos que lleva poder legarlos a generaciones futuras...

Un Saludo y muchas gracias,

Anónimo dijo...

bueno gracias por ponerlo, siempre me a interesado la historia antigua, como grecia y roma.

E-ditaBlog dijo...

Gracias a ti, Un Saludo!!

Anónimo dijo...

Muchisimas gracias por este pequeño pero gratificante y detalado bloog, necesitaba saber mas mi alma y mi mente me lo estaba rogando ...
Gracias tambien porque lo necesitaba para entragar una practica de latín... mil y una gracias(soy una exagerada lo sé.)

E-ditaBlog dijo...

Gracias a ti por tu comentario!!

Saludos!!

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